Tuesday, January 24, 2012

LA FIGURA DE LENIN; SU PENSAMIENTO POLITÍCO

“Debemos replantearnos nuestras ideas sobre el socialismo”
V.I. Ulianov, XI Congreso PCUS, 27 Marzo de 1922





Producto del dominio casi sin contrapeso de lo que podríamos denominar el pensamiento dominante o globalización, línea que se ha extendido a la politología y al estudio de los fenómenos políticos, últimamente se ha ido dejando de lado, el estudio y análisis del aporte fundamental de Vladimir Ilich Ulianov, Lenin, a la politología. Ha esto ha contribuido, desde una retrospectiva histórica; la caída del muro de Berlín, y de los socialismos reales, y con ellos de la misma Unión Soviética, como así también algunas acciones excéntricas y teñidas de profundas inconsecuencias por parte de quienes dicen representar a la izquierda, siendo el ejemplo de Corea del Norte, el más tragicómico y patético caso de la ridiculización de quienes se dicen representar o se denominan de izquierda. Todo ello ha contribuido al desprestigio del pensamiento político socialista, nacido en el siglo XX, post revolución rusa. A lo anterior hay que sumarle la agresiva arremetida del pensamiento neoliberal, representada como estandarte el texto de Francis Fukuyama, “El fin de la Historia y el Ultimo hombre”, y así una larga serie de artículos, libros y librillos, representantes del pensamiento dominante del neo capitalismo, donde los conceptos de; globalización, emprendimiento, calidad, mercados, libertad de acción, liberalismo político, economía de mercado, han teñido la vida y el accionar de una sociedad interconectada, utilizando principalmente; o los medios de comunicación y lo sistemas educativos, en fin , una arremetida de gran calibre para desprestigiar y desconocer el aporte central a la historia de la humanidad que ha realizado el pensamiento de izquierda, especialmente el de Lenin. Se ha ido tan lejos en esta satanización, que de alguna forma se ha intentado reivindicar la figura de Carlos Marx, como contraposición a Lenin, caricaturizando a Lenin, como un ser despótico, que al construir el estado soviético, habría traspaso su estilo y forma de actuar a Joseph Stalin, una forma de actuar anti democrático, carente de escrúpulos, sin respeto por los derechos del ser humano, y con un bagaje cultural débil en cuanto a construcción de su pensamiento.
No obstante el estudio de la historia, nos entrega muchas veces visiones distintas de un mismo hecho, solo que hay hechos centrales que dan sentido a la marcha de la historia y que son necesarios recuperarlos para la comprensión de nuestro presente, (el principio de recuperación selectiva de la historia de Walter Benjamín, que permite articular históricamente el pasado). De allí, que nos parece importante, la re lectura y en análisis con la perspectiva que da el tiempo.
Es por ello que el pensamiento leninista, nos parece sigue siendo una herramienta, para el conocimiento y la comprensión de los fenómenos políticos actuales, a continuación revisaremos, en clave histórica, es decir análisis crítico, y biografía de Vladimir Ilich Ulianov, Lenin, cuál fue su aporte en la demarcación de un derrotero, su pensamiento, su sentir y su accionar (esto último en el marco de la naciente URSS)
Moshe Lewin, , reconocido historiador , por largo tiempo profesor de la Universidad de Pennsylvania, nos entrega una de las visiones más críticas y objetivas, sobre Lenin y el bolchevismo, en su libro , “El Siglo Soviético”. El autor parte preguntándose, ¿que era el bolchevismo? Era un partido político organizado, basándose en el estudio comparativo de sus congresos, nos entrega una idea de cómo funcionaba en un principio, bajo la conducción de Lenin, y como se va degenerando en la época de Stalin, y hasta su desaparición. De allí que se rescata la figura del organizador del partido, donde Lewin, plantea que el leninismo era una estrategia o más bien un conjunto de estrategias para transformar la sociedad, y por lo tanto agrega el bolchevismo era una organización del partido que contaba con sus diferentes estructuras que garantizaban su funcionamiento como tal. Su objetivo era preservar el carácter popular del Estado incipiente y alejarlo de las afinidades conservadoras que pudiera tener con cualquiera forma pretérita de despotismo. Esto último es fundamental para el funcionamiento del nuevo estado Soviético dado la larga tradición de despotismo zarista que arrastraba Rusia, y que había calado profundamente en las clases dirigentes y en la globalidad del pueblo ruso. Por ello cortar con el despotismo era una prioridad para Lenin y el nuevo estado.
Las discusiones políticas en el partido Bolchevique, eran lo cotidiano, según Moshe Lewin, los intercambios solían ser encendidos y las decisiones se tomaban por mayoría. (Lo que es indicativo de una profunda convicción de democracia interna, basada en el triunfo de los argumentos). Lewin a reglón seguido nos dice que: Prácticamente todas sus figuras principales, y también algunos personajes menores, habían discutido con Lenin y en ocasiones airadamente, sobre la estrategia política. Los debates ideológicos eran un rasgo normal de la manera de actuar de la cúpula del partido y no solo en el restringido círculo del Politburó, sino que también durante las sesiones del Comité Central y, más genéricamente , en los congresos y en las conferencias del Partido. Sigue el historiador, indicándonos que: Las actas (de congreso, conferencias), nos ofrecen una imagen clara del transcurso de esas reuniones: la gente no solo hablaba de política, presentando informe y contra informes, y la presidencia podía mandar callar a un orador de la facción mayoritaria para que un representante del grupo minoritario pudiera ejercer su derecho a expresar sus opiniones o refutar la postura mayoritaria. Con relación a la figura de Lenin y su actuación en estos eventos políticos, partidarios y de construcción del pensamiento, Moshe Lewin, nos entrega una gráfica muy decidora de Vladimir Ilich Ulianov, desde mi personal opinión: Por muy respetado que fuera, Lenin solía ser el blanco de ataques furibundos y reaccionaba en ocasiones encolerizado. Pero la sangre no llegaba al rio, porque esas eran las reglas del juego. No esta demás repetir que Lenin no fue objeto de “culto” ni antes, ni después de la Revolución. Aun así podríamos usar la palabra carisma… podríamos afirmar que Lenin poseía carisma.
Sigue el autor, indicando que: Fundador y Líder del partido y del Estado, Lenin jamás se comportó con los suyos como un déspota o un dictador, le gustaba la autoridad genuina, aunque tanto como a otros líderes que tuvieron más de un encontronazo con él y que no vieron su carrera perjudicada por estos choques. Lenin siempre actuaba ciñéndose a los procedimientos del partido: discutía y protestaba acaloradamente, pero aceptaba que se votaran todas las decisiones importantes, como mandaban los estatutos del partido, aunque no solía perder votaciones. Esto desde mi perspectiva, habla de lo racional y razonable que eran las discusiones al interior del Bolchevismo, al parecer la dialéctica, era aplicada estrictamente en sus discusiones. Moshe Lewin nos dice: Era un líder, no un déspota. Era el principal líder de su partido, no su propietario. Por lo tanto no podemos tildarlo de dictador de Rusia, y menos aun cuando, durante la guerra civil, compartió liderazgo con Trotski a ojos del mundo y de la propia Rusia, un fenómeno curioso dado que Lenin y solo Lenin era el fundador del Partido. Pero, Trotski era el corresponsable de la revolución, y tanto Lenin como el partido lo aceptaban.
En opinión del autor el partido bolchevique se puede entender , como, una entidad política que ofrecía sus miembros el derecho a entregar sus opiniones y críticas, y ayudar en la construcción de la línea Política. Nos parece necesario destacar los últimos momentos, cuando José Stalin, ya era Secretario General del Partido. El historiador Moshe Lewin, nos dice que: Queda claro que Lenin, estaba alarmado ante la situación. En sus últimas apariciones, declaraciones y escritos, arremetió contra el estilo y la esencia de la política que se habría de seguir tras su muerte con un No Rotundo y lúcido. Y, agrega, esto no es algo que podamos borrar de la memoria histórica. Stalin, como al parecer también Molotov, eran los mayores destinatario de la criticas de Lenin, incluso llegando a solicitar que el primero fuera destituido de su cargo, lo que debía ocurrir en el XII Congreso del Partido, pero la incapacidad de Lenin, producto de su enfermedad, evito que esta carta llegara al seno del congreso, con ello la destitución de Stalin fue letra muerta. Este hecho y su documentación solo se supo con la llegada de Nikita Jrushchov al poder, es decir unos 33 años después.
Otra idea fuerza que retoma Lewin, se refiere al convencimiento de Lenin de que debía predominar la autonomía de las repúblicas por sobre el sistema central, el autor lo define como la supremacía del federalismo por sobre el centralismo. Siendo Moshe Lewin, un estudios del proceso e historia de la URSS, y su libro: “ El Siglo Soviético”, es uno de las investigaciones que cuenta con documentación muy reciente, nos parece necesario incluir otros autores que en ocasiones difieren de la opino de Lewin.
En esta tendencia se ubica la historiadora Helene d’ Encaussa Carrere, en su libro “Lenin”, su idea es que es un dictador, y que su gloria no fue debido a su carisma. Nos dice que a diferencia de la historia que tendió a escribirse en su entono fue un niño y un joven privilegiado, en una Rusia que disfrutaba de un periodo de prosperidad no vivido nunca. ( a pesar de que su abuelo había sido esclavo y que la esclavitud en esta Rusia progresista, había sido abolida en 1861). Debemos recordar además que el hermano mayor de Lenin, Aleksandro Ulianov, fue fusilado por actividades anti zarista. Lo que de alguna manera retrata en tipo de vida en este periodo de Rusia. Una opinión similar, nos entrega Dimitri Volkogoivov , en “El Verdadero Lenin”, quien manifiesta que:” seguimos sin ser conscientes de lo pobre y absurda que parecerá nuestra adoración del ídolo en el siglo XXI” . Y como lo había dicho Carrere, Volkogoivov, nos dice que las miles de monografías o biografías sobre Lenin, escritas especialmente en el periodo soviético, solo variaban, en si se le denominaba Lenin, o Vladimir, y no eran un aporte para el conocimiento y menos aún para la comprensión del fenómeno Lenin. Y con relación a la construcción leninista, Harold Shukman, en el prefacio del Texto en cuestión, nos dice que la única solución para la Rusia Zarista, era el liberalismo o la socialdemocracia, no el bolchevismo. El Doctor en Filosofía y letras, Joan Estruch, en su libro “ Vladimir I. Lenin”, Nos habla del aporte de Lenin, en dos tópicos fundamentales del análisis político, lo económico, y la teoría del estado, el Doctor Estruch nos dice que la Obra El Estado y la Revolución, Es la más importante de sus aportaciones al Marxismo, como así mismo nos indica con relación al Imperialismo; “El imperialismo fase superior del Capitalismo; en ella describe el proceso de concentración de las grandes empresas capitalistas y de la hegemonía del capital financiero” …. “ Y la expansión y reparto del mercado mundial”.
Otra obra de análisis del pensamiento de Lenin que a nuestro parecer no puede estar ausente, de esta breve mirada, es ; “ El Leninismo y la Victoria Popular” de Carlos Cerda, de la editorial Quimantu, editada en el gobierno de Salvador Allende, obra casi de apología, pero que intentaba ser una forma de popularizar el pensamiento de Lenin, y su vigencia en la construcción del Socialismo. Hay sobre este libro, muchas críticas, entre las que destaca la que hace Carlos Altamirano en sus Libro de Conversaciones con Gabriel Salazar. Otro texto importante de la de Patricio Quiroga, en su Libro :” Compañeros”. El Historiador, Doctor Patricio Quiroga, analizando la el texto de Vladimir I. Lenin, ” Bajo, una bandera ajena”, destaca que Lenin, con relación a la revolución Rusa, cree vivir en el límite de dos época históricas , es decir el paso desde el capitalismo al Socialismo . Lo que da cierta profundidad histórica (y de continuidad), a los escritos de Lenin.
No es por ahora nuestra intención hacer un estado de la cuestión, sino demostrar que hay opiniones contrapuesta con relación al aporte y la construcción del pensamiento político de Lenin. No obstante a la luz de los antecedentes podemos afirmar que existe a lo menos 5 ideas fuerza en el pensamiento de Lenin, que siguen vigentes para la comprensión de los fenómenos políticos: 1. La teoría del Estado 2. La teoría del Partido 3. La teoría de la revolución 4. La teoría del imperialismo y 5. La teoría de la autodeterminación de los pueblos. Hoy podríamos tímidamente agregar un punto 6. Aunque más desconocido del aporte de Lenin, y es el convencimiento de este , en la construcción de una Nación, en este caso la URSS, no mediante el centralismo, sino que a partir de federalizar el país, lo que veía como una construcción más participativa de la sociedad. Los autores; Nenakorov, V.A. Gornyi, V.N. Dobrojotov, en una edición de 1992, dieron a conocer los documentos sobre la idea leninista de la federalización.
Un acápite aparte, podría ser enumerar las obras de Lenin, pero sin duda Que Hacer y el Imperialismo Etapa superior del Capitalismo, son tal vez los dos textos más conocidos e influyentes, Dietrich Swanitz, en su libro, “La Cultura”, enumerando, desde una óptica eurocéntrica, los libros más importantes y/o señeros, Señala Que hacer de Lenin, como uno de estos textos.
Sin duda, la figura de Vadlimir Ilich , Lenin, seguirá generando controversia y más de un debate, divergencias de opiniones, pero, lo cierto es que al adentrarse en la política y la politología, su pensamiento, como herramienta constructora de líneas y acciones políticas sigue siendo válidas y desde nuestra opinión están todavía vigentes .

3 comments:

Guillermo E. Cortes Lutz said...

El pensamiento y la accion politica de Lenin, esta bajo una fuerte critica ideologica por el actual pensamiento dominante neoliberal, de alli, que no se tenga sobre el, una vison mas nitida

Guillermo E. Cortes Lutz said...

Es necesario buscar mas informacion al respecto

Jaime Arancibia said...

Buenos días, soy egresado de la carrera de Licenciatura en Historia de la Universidad de Chile y quería ver si usted me puede dar su correo electrónico para hacerle algunas consultas sobre uno de los temas que estoy trabajando en mi tesis (la relación entre el imperio Inka y la cultura Copiapó).
Espero su respuesta, y de antemano muchas gracias.

Jaime Arancibia Hidalgo
jaimearancibia@ug.uchile.cl